"CAMARADAS:
La guerra ha demostrado palmariamente que las naciones no se pueden,
ya, defender solas. De ahí el juego inseguro de las alianzas que mitigan pero
no corrigen el grave mal. La era
de la Nación va siendo sustituida paulatinamente por la era del Continente.
Ayer los feudos se unieron para formar la nación. Hoy las naciones deben
unirse para formar el Continente.
Es la finalidad de esta guerra.
Alemania realiza un esfuerzo titánico para unificar el Continente
europeo. La nación mayor y mejor equipada deberá regir los destinos del
Continente de nueva formación. En Europa será Alemania.
En América, en el norte, la nación monitora será por un tiempo
Estados Unidos de Norte América. Pero en el sur no hay nación lo
suficientemente fuerte para que, sin discusión, se admita su tutoría. Hay sólo
dos naciones que podrían tomarla: Argentina o Brasil.
Nuestra misión es hacer posible e indiscutible nuestra tutoría.
La tarea es inmensa y llena de sacrificios. Pero no se hace patria sin
sacrificarlo todo. Los titanes de nuestra independencia sacrificaron bienes y
vidas. En nuestro tiempo Alemania ha dado a la vida un sentido heroico. Esos
serán nuestros ejemplos.
Para realizar el primer paso en el duro camino que nos llevará
a una Argentina grande y poderosa, será indispensable apoderarse del
PODER. Jamás un civil comprenderá la grandeza de nuestro ideal: habrá,
pues, que eliminarlos del gobierno y darles la única misión que les
corresponde: el trabajo y la obediencia.
Conquistado el poder nuestra misión será ser FUERTES: MAS FUERTES QUE
TODOS LOS OTROS PAISES UNIDOS. Habrá que armarse, armarse siempre, venciendo
dificultades, luchando contra las circunstancias interiores o exteriores. La
lucha de Hitler en la paz y en la guerra nos servirá de guía.
Las alianzas serán el primer paso. Tenemos ya al Paraguay; tendremos
Bolivia y Chile, fácil nos será presionar al Uruguay, Luego las cinco
naciones grandes núcleos de alemanes. Caído el Brasil el continente
sudamericano será nuestro. Nuestra tutoría será un hecho, un hecho
grandioso, sin precedentes, realizado por el genio político y el heroísmo
del EJERCITO ARGENTINO.
Mirajes. Utopías! se dirá. Sin embargo, dirigimos de nuevo nuestras
miradas hacia Alemania. Vencida se la hace firmar en 1919 el tratado de
Versalles, que la mantendría bajo el yugo aliado en calidad de potencia de
segundo orden lo menos por cincuenta años. En menos de veinte años recorrió
un fantástico camino. Antes de 1939 estaba armada como ninguna otra nación y
en plena paz había anexado a Austria y a Checoslovaquia. Luego, en la guerra,
se plegó a su voluntad la Europa entera.
Pero no fue sin duro sacrificio. fue necesaria una dictadura férrea
para imponer al pueblo los renunciamientos necesarios al formidable programa.
Así será en la Argentina. Nuestro gobierno será una dictadura
inflexible, aunque al comienzo hará las concesiones necesarias para
afianzarse sólidamente. Al pueblo se le atraerá, pero fatalmente tendrá que
trabajar, privarse y obedecer. Trabajar más y privarse más que cualquier
otro pueblo. Sólo así se podrá llevar a cabo el programa de armamentos
indispensable para la conquista del Continente. Al ejemplo de Alemania: por la
radio, por la prensa controlada, por el cine, por el libro, por la iglesia y
por la educación se inculcará al pueblo el espíritu favorable para
comprender el camino heroico que se le hará recorrer. Sólo así se llegará
a renunciar a la vida cómoda que ahora lleva. Nuestra generación será una
generación sacrificada en aras de un bien más alto: la patria Argentina, que
más tarde brillará con luz inigualable para mayor bien del Continente y de
la humanidad entera.
VIVA LA PATRIA!
ARRIBA LOS CORAZONES!
Mayo, 1943"